Red Mundial RB

La Estrategia de Sevilla & el Marco Estatutario de la Red Mundial

En 1995 la UNESCO organiza una conferencia de expertos en Sevilla (España), donde acudieron 400 especialistas de 102 países. De esta reunión surge La Estrategia de Sevilla donde se “recomienda las acciones a llevarse a cabo para el futuro desarrollo de las reserva de biosfera en el siglo XXI” (UNESCO 1995: 1). Para el presente siglo se ambiciona que las RB aumenten cualitativamente sus atributos.

Así las Reservas de Biosferas “no solo constituirán, para la gente que vive en ellas y sus alrededores, un contexto para desarrollarse plenamente en equilibrio con el medio natural, sino que también contribuirán a responder a las necesidades de la sociedad en su conjunto mostrando el camino hacia un futuro más sostenible” (UNESCO 1995: 5).

El objetivo del MAB, programa de la UNESCO, es “lograr un equilibrio sostenible entre las necesidades, a veces en conflicto, conservar la diversidad biológica, fomentar el desarrollo económico y conservar los valores culturales a éste vinculados” (UNESCO 1995: 3). Las Reservas de Biosfera poseen una doble relación con este objetivo; es consecuencia y causa a la vez, es decir, por un lado, la conservación de la diversidad biológica y cultural además de un desarrollo económico se logra a través de seleccionar territorios como Reservas, y al contrario, para que las Reservas se desarrollen deben estar presentes los valores de conservación y desarrollo económico. En este sentido podríamos hablar de una correlación directa.

En cuanto a las características esenciales de las RB en La Estrategia de Sevilla se rescatan: “participación de las comunidades locales, relación entre conservación y desarrollo, importancia de la colaboración internacional” (UNESCO 1995: 3). Cuando ahonda en la participación local se presta atención en la necesidad de descentrar y planificar desde los Gobiernos Regionales, donde una integración y cooperación del abanico de actores interesados resulta fundamental.

Plan de Acción de Madrid

El Plan de Acción de Madrid (2008) se basa en el trabajo realizado con anterioridad, sobre todo bajo el alero de la Estrategia  de Sevilla y el Marco Estatutario de la Red Mundial de Reservas de Biosfera, ambos documentos aprobados por la UNESCO en 1995.

Se postula como el objetivo de este plan de acción el “capitalizar las ventajas estratégicas de los instrumentos de Sevilla y conseguir que las reservas de biosfera sean designadas internacionalmente como las principales áreas dedicadas al desarrollo sostenible en el siglo XXI” (UNESCO 2008 3).

La UNESCO (2008) postula que el valor de las RB va más allá de las áreas protegidas, convertida en una herramienta usada para la investigación científica, la planificación regional y la formulación de políticas públicas orientadas a la producción de conocimiento y de experiencias que vinculen la conservación de la biodiversidad y el desarrollo socioeconómico para el bienestar de la humanidad.

El documento señala que se deben enfocar los esfuerzos en desarrollar modelos para la sostenibilidad mundial, nacional y local, en donde el rol de las reservas es de servir de espacios de aprendizaje para que los decidores políticos, las comunidades científicas y de investigación y los colectivos implicados trabajen en conjunto para convertir los principios del desarrollo sostenible en prácticas locales apropiadas (UNESCO 2008).